domingo, 9 de noviembre de 2008

La multipolaridad y su ambigua reciprocidad

Debo ser sincero, y aclararte que poco entiendo el significado de tus mensajes ocultos. Quisiera que tus mensajes entusiastas se dirijieran hacia mí, pero terminan siempre siendo tan etéreos que resultan en simples frases de carácter universal que podrían apelar hacia cualquiera. Lo acepto y lo asumo con neutralidad, como si se trataran de espacios de aire que fluyen en la atmósfera y que nada significan más allá de lo que yo quisiera.

miércoles, 5 de noviembre de 2008

Me escuchas y muero

Me pides que te aconseje, y lo hago, aunque muero. Te explico lo mucho que te conviene alejarte; y lo bien que te vendría. Me escuchas y muero.

lunes, 3 de noviembre de 2008

Lluvia

Te veía mientras te ibas; indiferente y sin decir adiós. El agua te llevaba e indicaba tu camino, te seducía mientras recorría tu cuerpo. Yo te veía, y no dejaba de verte. Te ibas.

Entendí tras respirar el vapor helado de la noche, que jamás serías mía; que los días se irían en vano, que no servirían las súplicas y que siempre estuve equivocado. Sólo pude maldecir hacia adentro, y mirarte, como se mira al viento. Estaba ahí para ti: húmedo, adolorido y casi congelado mientras te llevaba el agua...

miércoles, 29 de octubre de 2008

Vivo (Yo vivo)

La última vez que me miré al espejo noté que ya no estaba tan triste como me recordaba. Pese a no tratarse de un estado emocional equilibrado, lo entendí como un indicio de que lo que en el pasado había considerado futuro había comenzado a moverse. Contar con algo de esperanza es siempre una manera de recomponerse. Sin prisa y sin afán de nada comencé a construir pequeños sueños. No sé si algún día llegarías a quererme, y no sé si algún día lograré alcanzarte; si ya tuve la oportunidad, o si nunca llegaré a tenerla. No importa, al fin y al cabo, vivo.

miércoles, 22 de octubre de 2008

Apología a la discordancia

Me lamento en silencio, y a escondidas; dando gritos hacia adentro. No quiero que sepan mi infortunio, ni que me encuentren aflijido. Mi mente no puede dejar de maldecir una y otra vez tu nombre, sin importar que haya jurado amarte hasta la muerte. Y es simplemente porque ya no eres; porque dejé morir a tu cuerpo y a tu mente, y no a esa semilla de esperanza. Y aunque digo que te odio, y que jamás quiero volver a verte, mi corazon no deja de gritar secretamente: ¡Vuelve! ¡Vuelve!

sábado, 18 de octubre de 2008

Camino hacia la dehicencia

Cómo decirte que soy indiferente ante tus logros y tu encantos. Cómo explicarte que sin importar lo que hagas o lo que digas jamás podrías asombrarme. Conozco cada una de tus caras, como si se trataran de las mías propias; y te veo detalladamente a través del espejo. Sé que me extrañarás el día que deje de cubrir tu espalda, así como un día extrañé tu mirada. Porque aunque lo sepas, aún no lo entiendes, y por eso, me he tomado el atrevimiento de repetirlo unas cuantas cientos de veces. No existe voz que nos una, o que jamás pueda llegar a hacerlo. Cuando me veas a la distancia, comprenderás que el amor es un sueño; tal como lo entiendo ahora, y como no lo deseo.

lunes, 13 de octubre de 2008

Laberinto

Busqué una puerta alterna de acceso, pero luego comprendí que no la tenías. Si quería estar adentro tuyo, tendría que ser por el camino más difícil: a través de tu mente. Así, penetrar tus confusiones, recorrer tus pensamientos, deshacer tus creencias y derrotar tus miedos, sería el único trayecto hacia tu alma.